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Comentarios (16)

ghislaine reyes | 13.11.2013
Gracias Jorge por escribir en estas letras lo que muchos quisieramos decir. Por menos he sido eliminada de redes sociales y ninguneada x el hecho de haber dicho la verdad...gracias.me encargare de difundirlo una y.otra vez
Eduardo Antimán | 15.07.2013
Mi estimado Jorge: Excelente carta, sólo los que alguna vez servimos en la Iglesia iquiqueña sabemos lo cierto de muchas de esas afirmaciones. Lo importante es que ahora venga la justa sanación no sólo de las víctimas, sino de los que componen esta hermosa diócesis. Muchos te critican por lo que escribes, pero sabemos que el círculo de poder es y sigue siendo fuerte. Tu sabes que quien te escribe quiso remar contra la corriente pero lamentablemente no fue escuchado y hasta tratado incluso de traidor. Por eso comparto la pena de la Iglesia de Iquique, porque la hago propia y porque la denuncie en su tiempo. Quiera Dios que llegue pronto una gran respuesta a los problemas de Iquique. Y no te preocupes por el latín primario, ambos sabemos latín y griego, lamentablemente las citas del concilio vienen en el "latín de cocinero" un abrazo y ánimo.
patricia marquez Campos | 24.02.2013
Nuestra iglesia esta en agonia, ruego a Dios que nuestros Obispos logren internalizar los votos de humildad y pobreza, para que nosotros estemos mas cerca de ella.
Juan | 17.02.2013
A parte de lo que haya hecho o no el señor Órdenes, me impresiona el sutil cinismo en la carta de este supuesto teólogo. Cual astuta serpiente – en realidad no sé si astuta, más bien silenciosa- va dando vueltas y vueltas para descargar lo que a todas luces demuestra algunas cosas terribles: 1° El señor Silva sabía de estos hechos, no los denunció por tanto es cómplice del mismo delito. O, por lo menos, de encubrimiento. 2° El señor Silva muestra un resentimiento social abismante. Él olvida que el señor Órdenes es hijo de una familia muy pobre. No ha optado por los pobres, como quisiera nuestro supuesto teólogo, Órdenes es pobre. Punto. 3° Se nota la clara tendencia y la insidia en sus letras. Habla del papado de Juan Pablo II peyorativamente, creyendo ingenuamente que habrán tontos (desgraciadamente los hay) que avalen sus afirmaciones negativas por un Ministerio fecundo y evangélico hasta la muerte como el del fallecido pontífice. 4° Si a usted, señor Silva, que era consultor del señor Órdenes ¿no se le ocurrió nunca dirigirse al nuncio, o a otra autoridad mayor en la Iglesia? 5° Finalmente noto una profunda envidia. Uno fue obispo y el otro pseudo teólogo. Uno cayó y el otro se goza sobre el cadáver. 
Orozimbo | 25.12.2012
La temporada de "caza" de obispos esta abierta! A denunciar!!!
Rosa Mora | 07.12.2012
Sr. Felipe, Dios odia al pecado, pero ama al pecador, y usted me parece que respira por una herida, y expresa en el fondo de sus escritos elocuentes , un odio escondido en su ser. Le pido que reflexione y vea sus motivaciones màs profundas de su carta. " Porque su padre que ve lo secreto le premiarà, de lo contrario tendra su paga del halago que le hagas los demàs que comparten su odio camuflado por la Iglesia y sus pastores" . No dañe màs los corazones de los fieles , no sea un escandalo para los pobres y humildes de espìritu. Sin duda que estamos asistiendo a una insidia diabolica contra la Barca de Pedro, pero escucho tambièn la voz del Señor: " Animo no tengan miedo yo he vencido al mundo y al poder del doiablo" esa es nuestra esperanza; la Iglesia solo esta està zarandiada por las olas y amenaza pero no podra contra ella. En este Año de la Fe renovemos nuestra confianza en el Dios de la vida.
Donato | 06.12.2012
Sr Filipe Perez, que frustracion. Hay miles de cobardes en la iglesia catolica en relacion a los abusos sexuales aqui en Chile. Y nadie hablaba hasta que...
Felipe Pérez | 06.12.2012
Don Jorge: Luego de leer su carta, realmente dura y de contenido patético, lo primero es darle las gracias. Lo segundo: no obstante la verdad, estimo que le faltó el "humor de la compasión" hacia el hermano caído, que más que caído es siquiátricamente un enfermo. Comparto con Ud. su opinión sobre el poco cuidado que los Obispos y el Nuncio ponen en seleccionar a un candidato al episcopado. Esa falta les hace irresponsables en algo de extrema gravedad ante Dios y la Iglesia. Pero en cuanto a la compasión: Cierto estoy que Jesús habría tenido un hilo de oro de compasión al escribirle su carta al Obispo Ordenes. En lo tercero: alguien del Blog le pregunta el por qué Ud. no habló a tiempo. Ud. tenía la puerta abierta para hablar al Nuncio, tal como lo hizo la misma víctima, el Sr. Pino. Y Ud. no lo hizo: por eso considero que Ud. fue un encubridor porque faltó a la verdad. Pongo en seria duda su amor a la Iglesia. Cristianos y teólogos como Ud., en la Iglesia actual y herida, no necesita para nada. Ud. es un observador cobarde, no un protagonista en la Iglesia actual. Cambie de actitud. Y lo cuarto, para terminar: San Pablo decía que tenía el don de lenguas igual que algunos, pero prefería hablar la lengua que todos hablaban para que lo entendieran. Por eso le recomiendo que deje de hacerse el interesante y hable castellano como todos. Deje el latín.
Jorge Silva, Teologo | 05.12.2012
- en primer lugar quisiera agradecer los comentarios que han hecho a mi humilde texto, que en ningún momento tuvo pretencion de ser luz, ni de iluminar nada ni a nadie, sino solo ser una expresión de lo que muchxs dentro de la Iglesia, o muchxs que amamos a la iglesia sentimos frente a estos casos. - tambien me parece ques es importante tener siempre en cuenta que los laicos, por mucha formacion que podamos alcanzar, dentro de la estructura jerarquica de la iglesia, muy pocas veces seremos "generales". en la epoca de los acontecimientos que ahora han salido a la luz, yo mismo era dirigido espiritual y colaborador cercano de Marco Ordenes, y si bien mayor de edad, uno mas de los jovenes que trabajaban en la pastoral de la iglesia de iquique en ese entonces; me parece que los que pudimos ver u oir, o conocimos de cerca a los involucrados, solo vimos lo superficial, en estos hechos muy pocas veces hay testigos presenciales, y por otro lado aunque lo sospecháramos, el peso del sacerdocio jerárquico por encima del sentir de los fieles, estaba en ese entonces mucho mas presente y tenia mayor influencia, que hoy en día, en nuestras formas de actuar. supongo y confió que en estos escabrosos hechos, algún día, en algún momento se hará luz, esa luz que solo nos da la verdad, aquella que todos tenemos el deber de buscar, y que nunca, nadie lograra alcanzar plenamente. mis letras, fueron dirigidas desde el corazón, desde el cariño que le he tenido y le tengo q la iglesia local que me dio la vida de la fe, en la que crecí y de la que me aleje para madurar; también brotan de la frustración de los hijxs de la iglesia que esperan que esta actúe mas como madre que como madrastra, que sea un recinto de verdad y justicia, de donde y en donde nadie sea excluido. mis letras también surgen del dolor de quien cree en la necesidad de que se conozca la verdad, para que exista justicia, y luego pueda haber perdón y reconciliación. y, aunque suene superficial, mis latines, no son, ni han querido ser una forma de querer ufanarme de mis conocimientos, ni han pretendido colocarme por encima de nadie; solo son parte de mi forma de escribir, quien quiera puede revisar mi blog y los encontrara por montones, porque creo que sea como sea, aunq fuera un "latin primario", se trata de una lengua noble, en que muchas cosas se dicen mas hermosamente, y en la cual el significado de las palabras puede aparecer mas pristino. confio en que la verdad nos hace libres, y a esa verdad es que nos debemos como hijxs de Dios en su unico HIJO
Alfredo Castro | 03.12.2012
Para quien escribe en la placidez de su hogar o desde su oficina, resulta fácil opinar y emitir juicios sobre una realidad que no conoce a 1860 kilometros de distancia, más aun si esa persona se parapeta tras un seudónimo y por ende no da la cara. Para quienes hemos vivido en Iquique y conocido la realidad del proceso de como se ha ido deteriorando en forma paulatina pero progesiva, la imagen de la Iglesia Católica, con la designación de los últimos Obispos, no nos es fácil entrar en la dinámica de haber denunciado o tener que pedir perdón por las faltas de un representante de esa jerarquía designada. La génesis de tales nombramientos, es de por si poco transparente y no representa el sentir de los católicos, y mientras no se la modifique habrá que, lamentablemente, volver a ver situaciones como la de Iquique, es pues responsabalidad de quien o quienes vieron en este sacerdote determinadas cualidades, que para aquellos iquiqueños que lo conocen, no son tales, pues desde su ordenación fueron manifiestas sus actitudes que revelaban una personalidad por decir lo menos, dudosa. Nadie se pregunta por esos responsables y sus eventuales grados de culpabilidad. Por otra parte, se echa de menos que no siendo generales, hayamos hecho tan poco por aliviar la carga y el dolor de los afectados, víctimas directas y familiares de honorable posición y quienes con una fe irreductible, permanecen aun muy cerca del Dios Padre, por encima de las atrocidades cometidas y los comentarios o cartas que se publiquen.
Orozimbo | 03.12.2012
Se sabia hace mucho tiempo que este sujeto con cara de aymara boliviano Ordenes era un depredador homosexual, fue encubierto y protegido por la iglesia y por los curas y obispos para que diera rienda suelta a sus bajisimos instintos pervertidos.
Hectorofs | 02.12.2012
Señor Silva, al leer en su presentación que Ud. es "Teólogo en Opinión", me interesé vivamente en leer su carta, imaginando que con su opinión aportaría luz desde la luz, pero veo que solo se trataba de una carta escrita por una persona cercana al quehacer de de iglesia de Iquique y que, a destiempo, se atreve a decir (escribir), algo que al parecer era secreto a voces. Lamentable, usted debió hablar a tiempo sobre lo que sabía, ha pecado por omisión,  ha demostrado su complicidad y debería pedir perdón a quien o quienes hayan resultado víctimas del Sr. Obispo. No deslizaré ninguna cita en latín primario, pero sí, un refrán muy popular: "después de la guerra, todos somos generales".
cecilia | 30.11.2012
Felicitaciones al autor de esta carta, muy claro y valiente en su reflexión, esta realidad tan oscura y que no tiene nada que ver con el Dios de la vida, no sólo se vive en Iquique, también se vive en otras Diócesis, hace mucha falta destapar las ollas y que salgan a la luz, para que se terminen las mentiras, y toda clase de abusos, que cometen algunos Sacerdotes  protegidos por sus superiores. 
Alejandra | 30.11.2012
Esta carta representa la honestidad que hecho de menos en mi iglesia..
Patricio Breskin | 30.11.2012
Brillante, estudenda carta. Ojala se la lea y reflexione, gran aporte. La verdad es una virtud y Jorge Silva es muy honesto y valiente. Es como para leerla en la Misa Dominical endosada por el Arzobispo de Santiago.
Felipe H. | 29.11.2012
excelente carta, representa todo mi sentir. No profeso religión alguna pero sin duda que los dichos expuestos aquí hablan de lo que debiera ser la iglesia de estos tiempos. Las relaciones asimétricas que existen es lo que nunca he visto con buenos ojos, limita, envenena y mata ideas y pensamientos que no se alinean con la jerarquía.
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