Ir arriba

Comentarios (14)

ROSSY NELSON BASTIAS | 24.09.2010
nO SE QUE ETIQUETA USAR , SOLO QUISIERA SABER DE JEAN PAUL SAINT MARIE kAYSER YA QUE ERAMOS COMPAÑEROS EN INACAP SEDE DE VIÑA DEL MAR, QUISIERA SABER SI ESTA VIVO, EN EL PAIS ...MI AMIGO JEAN PAULSITO. GRACIAS ROSSY
CARLOS FUENTES | 29.05.2008
exelente reportaje de lo que puede o se pueden volver las comunicaciones y los manejos de los poderes en un estado,,,, RESTAURANTE "ANASTASSIA" EN REÑACA EXPECTACULAR EXPERIENCIA GASTRONOMICA Y SOCIAL,,,,,SALUD Y LARGA VIDA FAMILIA KAYSER S.M.
Rafael Cárdenas | 24.05.2008
Un toque de Clarín Cuando finalmente y después de 10 años de litigio se ha dictado el fallo del tribunal de CIADI que reconoce el reclamo de Victor Pey contra el Estado de Chile por la requisición del diario El Clarín tras el golpe de 11 de septiembre de1973, se les ha acabado el tiempo a nuestros actores políticos para hacerse los lesos. Durante todo el tiempo intermedio, este ha sido uno de tantos temas silenciados por nuestra prensa duopólica, así como por la clase política, con especial desvergúenza en el caso concertacionista. Tan silenciado como los millones de dólares con que se benefició a El Mercurio y COPESA -ambos quebrados y endeudados en cifras astronómicas al término del Gobierno Militar- por la complacencia de la Administración Aylwin y con Alvaro Bardón en la presidencia sucesiva del Banco Central y el Banco del Estado, acreedor de ambos grupos (cf. Dermota, Ken, “Chile Inédito”, Ediciones B Chile S.A., 2002). La misma complacencia, hay que agregar, que mostró dicho gobierno concertacionista con el desaparecimiento de los medios independientes que habían logrado surgir en plena dictadura, como las revistas Análisis, Apsi, Cauce, Hoy, el Fortín Mapocho y el diario La Epoca. El sábado 10 de este mes, El Mercurio editorializaba afirmando que con el fallo de CIADI se estaría exigiendo el pago de una doble indemnización, en virtud de la indemnización -extrajudicial e inconsulta- que otorgó el Estado bajo el Gobierno de Lagos a los descendientes de Dario Saint Marie y otros personajes, mientras se desconocían los derechos de Victor Pey al respecto. Todos sabemos que, "el que paga mal, paga dos veces". Ya veremos si se puede hacer algo respecto de aquello mal pagado, pero ese es otro asunto, que no empece en nada los derechos reconocidos al actor de esta demanda. Ahora, si el tribunal, sus miembros o su actuar, suscita suspicacias al editorialista mercurial, como muestra su texto, entonces, explicítelas y argumente al respecto. Debemos ser claros y responsabilizarnos de nuestros dichos. Si no, es mejor callar. Pero, sin duda, lo más escandaloso y vergonzante ha sido el actuar de la propia Concertación, de ausencia y complicidad, durante todo el desarrollo de este caso, que representa una batalla en pos de un mínimo grado de pluralismo en nuestros medios. No me cabe duda que este año marcará el punto de quiebre para poner fin a la transición y alcanzar por fin la dermocracia -lo que pasa por poner fin a la institucionalidad legada por la dictadura y por la aprobación de una nueva Constitución, que modifique el régimen político, como lo aprobó unánimemente el último Congreso Ideológico de la DC-, pero ello requiere de la libertad de prensa y el pluralismo del que carecemos. Lo más desilucionante de toda nuestra historia reciente post dictadura, ha sido la actitud de nuestros políticos en relación al logro de los valores democráticos. La verdad es que todos los avances en tal sentido nos han llegado de afuera (Comisión Church, detención de Pinochet en Londres, las cuentas en el Banco Riggs, fallos de la Corte Inteamericana de Derechos Humanos, etc.), con nuestros representantes sorprendidos y llegando siempre atrasados a poner caras circunspectas. Somos un país de tranco lento, como nos comentaba Agustín Squella hace algunas semanas en su columna en El Mercurio, pero lo triste de mi generación es que, tras la derrota cívica de la dictadura hace veinte años, en el plebiscito de 1988, aún no alcanzamos el nivel de democracia que teniamos antes de nuestro 11 de septiembre, la que percibimos y recordamos, pero no tuvimos edad para ser sus actores. La verdad es que los demócratas estamos hastiados y venimos aguardando desde hace tiempo este toque de clarín, porque sabemos que quien ganará con ello será la prensa nacional, la ciudadanía en general y, en definitiva, nuestra impostada, falsa y desprestigiada democracia. Es cosa de rememorar cómo cambió, para bien, El Mercurio, hace ya más de 20 años, en visperas de la aparición del diario La Época, recién autorizado, en plena dictadura, por la Corte Suprema: aumentó notablemente el espacio para cartas, se dio cabida a opiniones divergentes, mejoró sustancialmente el nivel de la crónica, nacional e internacional, multiplicándose varias veces el tamaño de esta última, etc., etc.. Finalmente, el surgimiento de El Clarín nos liberará del desagrado semanal de los miércoles de tener que desayunar con las chapucerías pinochetistas de Pérez de Arce. Ya lo leeremos más tarde. Rafael Enrique Cárdenas Ortega.
Rafael Cárdenas | 06.05.2008
El Clarín Cuando nos hallarnos ad portas de un fallo de CIADI (Centro Internacional de Arreglo de Diferencias Relativas a Inversiones, dependiente del Banco Mundial), condenando al Estado de Chile a indemnizar a Victor Pey por la pérdida del diaro El Clarín, que le fue confiscado por la dictadura militar tras el golpe de septiembre de 1973, recién empieza a surgir una nerviosa, parcial e interesada entrega de información por parte de nuestra prensa duopólica sobre un tema que, previamente, aquélla se había preocupado de mantener vergonzosamente silenciado por años. Tan silenciado como los millones de dólares con que se benefició El Mercurio y COPESA, ambos quebrados y endeudados en cifras astronómicas al término del Gobierno Militar, por la complacencia de la Administración Aylwin y con Alvaro Bardón en la presidencia sucesiva del Banco Central y el Banco del Estado, acreedor de ambos grupos (cf. Dermota, Ken, “Chile Inédito”, Ediciones B Chile S.A., 2002). Como Pey se ha comprometido pública y reiteradamente a destinar la indemnización demandada a la reapertura de El Clarín, esto amenaza el status quo de absoluta pobreza informativa y total falta de pluralismo que nos significa la actual concentración de la prensa nacional. Sin embargo, hay que decir que quien ganará con ello será, precisamente, la prensa nacional, así como nosotros los ciudadanos y, en definitiva, nuestra impostada y desprestigiada democracia. Es cosa de rememorar cómo cambió, para bien, El Mercurio, hace ya más de 20 años, en visperas de la aparición del diario La Época, recién autorizado por la Corte Suprema: aumentó notablemente el espacio para cartas, se dio cabida a opiniones divergentes, mejoró sustancialmente el nivel de la crónica, nacional e internacional, multiplicándose varias veces el tamaño de esta última, etc., etc.. Al margen de que aún no hayamos alcanzado una democracia en serio, en que se dé el gobierno de la mayoría y no el cogobierno de aquélla con una minoría sobrerepresentada, merced a una institucionalidad ad hoc legada por la dictadura, hay que recordarle a nuestra autocomplaciente y extraviada clase política que tampoco resulta posible una situación de Estado de Derecho y democracia plena mientras no exista un verdadero pluralismo en un escenario de la más amplia libertad de prensa, lo que estamos lejos de cumplir. Muy por el contrario, con la excepción de Cuba, exhibimos la prensa más pobre del Continente Americano, con menos pluralismo que el que se daba durante la dictadura, con diversos semanarios (Apsi, Análisis, Cauce, Hoy), el Fortín Mapocho y el diario La Época, todos desaparecidos con el beneplácito de la coalición gobernante al inicio de la Transición. Como bien destaca el ya citado investigador norteamericano Ken Dermota, mientras en Estados Unidos (así como en las principales democracias occidentales) la libertad de prensa y el pluralismo constituyen basamentos fundamentales e imprescindibles de la democracia y el Rule of Law, en nuestro país, en cambio, se los considera como “la guinda de la torta”, i.e., como un plus deseable, pero que no representa un pre requisito o conditio sine qua non de la democracia. En nuestra democracia de mentira, en tanto, dicho mercado está restringido a dos gigantes -a los que los gobiernos concertacionistas se han rendido- que comparten un ideario político de derecha, sirviendo a una misma "Tribu", en palabras del Presidente Lagos. Se trata de los "Rupert Murdoch" de estas latitudes, que no dejan espacio alguno y asfixian al primer asomo de disidencia entre nuestros medios, como ocurrió con el Diario Siete, al que COPESA no se asoció para fomentar el pluralismo, sino para impedirlo a corto o mediano plazo (me consta que no lo distribuía en ciudades como Concepción), mediante un vergonzoso acto de fagocitosis. Otro acontecimiento reciente en el mismo sentido está en la adquisición del diario El Sur de Concepción por El Mercurio. Desgraciadamente, vivimos a merced de estos nefandos personajes, que a diario nos humillan como ciudadanos y nos averguenzan como nación... y todo ello con el amén y complicidad de nuestros desprestigiados representantes. Rafael Enrique Cárdenas Ortega.
antonia | 05.05.2008
Muy buen trabajo Francisca. Lástima que al señor Sainte Marie le haya costado tanto tiempo darse cuenta de como era su amigo Allende. El año 1972 yo era apenas una adolescente, pero fue el año en que deje de creer en la izquierda, decepcionada absolutamente de lo que ésta había prometido ser, lo que no significa por ello que me tornara a creer en la derecha y mucho menos en la democracia cristiana( que en ese tiempo era anti-izquierdista). Recuerdo muy bien los mordaces titulares de el CLARIN, tambien recuerdo los titulares de el SIGLO que tambien lo eran igualmente mordaces. Recuerdo muy bien como se trataban los políticos, o mas bien se maltrataban los unos a los otros; los izquierdistas (comunistas) eran "los cabeza de piedra", los derechistas eran "los momios" y la democracia cristiana eran "los cabeza de goma" o "corderos vendidos". Así se trataba la chacra política de esa época. Tambien recuerdo que la democracia cristiana estaba muy de acuerdo con que las fuerzas armadas dieran un golpe de estado, porque la tragedia y el desastre eran inminentes. Por otra parte el que el CLARIN haya apoyado tanto a dos de las tres fuerzas políticas del momento, habla del color político de los que lo conducían, cosa que yo pienso que no fue buena, porque vino a ocultar muchas cosas que debieron saberse entonces y no ahora, a cerca de 40 años de sucedidas. Personalmente considero que el periodismo, para que pueda presentar los hechos con entera objetividad no debe profesar ningun color político, ni estar comprometido con fuerzas económicas o de cualquier otra índole. Por lo menos ahora tenemos los beneficios de internet que hace posible que personas comunes y corrientes tengamos derecho a expresar libremente nuestros puntos de vista, y a enterarnos de cosas de la historia de nuestro amado Chile que no teníamos idea de cómo habían ocurrido. Por otra parte tambien tenemos a CIPER, que ojalá que se pidiera hacer mas conocido, porque están haciendo un excelente trabajo en este sentido.
MARIA EUGENIA | 05.05.2008
Muy interesante el reportaje, estoy emocionada de saber que un boliviano primo hermano de mi madre, hizo historia en Chile. Si todas las investigaciones periodisticas fueran como las de ustedes, seria otra la historia Gracias
césar Ricardo Abarzúa Ugarte | 05.05.2008
Una vez más han traído la historia, pilar fundamental de nuestra existencia hacia el conocimiento de un hoy cada vez mas difuso y poco transparente. gracias, por sus investigaciones periodísticas
juan montalva | 04.05.2008
Excelente historia. Felicitaciones.
BERNARDINO OJEDA | 03.05.2008
QUE DISTINTA ES LA VIDA POLITICA EN OTRAS EPOCAS.....POLITA DE VERDAD.......POLITICOS DE VERDAD.......FELICITACIONES
Juan Carlos Luna | 02.05.2008
Espectacular reportaje. Gracias Francisca.
Santiago | 01.05.2008
Te pasaste. Muy buen reportaje.
Icono de noticia

¿Algo que agregar?

Debe contener sólo valores alfabéticos
Debe llenar este campo con un e-mail válido
Revise los campos nuevamente
icono financia

¿Cómo se financia CIPER?

Ver informes de ingresos
icono apoyo

¿Cómo apoyar a CIPER?

Conoce las opciones
icono principios

Principios de CIPER

Lo que nos mueve
icono directorio

Directorio Fundación CIPER

Nuestro directorio
icono equipo

Equipo CIPER

Conócenos
icono investigacion

Investigaciones
con impacto

Revísalas
icono premios

Premios obtenidos

Ver premios
icono trofeo

Libros CIPER

Conócelos
icono trofeo

Enviar cartas y columnas

Revisa las opciones
icono Donantes Institucionales

Donantes Institucionales

Ver más
icono +CIPER

Comunidad +CIPER

Ver más